La limpieza de pavimentos forma parte esencial del mantenimiento en oficinas, comunidades, hogares y espacios públicos.

Es frecuente que, por desconocimiento o por rutina, se cometan errores que pueden deteriorar el suelo y acortar su vida útil.

Hoy analizamos los errores más comunes al limpiar suelos y te explicamos cómo evitarlos, ya seas un particular o una empresa especializada en mantenimiento.

Uso de productos incorrectos para cada tipo de suelo

Uno de los fallos más habituales es aplicar productos de limpieza no compatibles con el tipo de pavimento.

uso incorrecto de productos de limpieza

Cada superficie tiene propiedades específicas que requieren soluciones ajustadas a su composición.

Por ejemplo:

  • Pavimentos de madera o parquet: sensibles al exceso de humedad y productos agresivos.
  • Suelos de mármol o piedra natural: pueden dañarse con ácidos o limpiadores con pH muy bajo.
  • Pavimentos de hormigón o resina epoxi: requieren fórmulas neutras y no abrasivas.

El uso de productos genéricos o multiusos puede provocar desgaste prematuro, decoloración o incluso reacciones químicas no deseadas.

Es fundamental leer las recomendaciones del fabricante del pavimento y utilizar productos específicos.

Aplicar agua en exceso

El exceso de agua en la limpieza es un error recurrente, especialmente en suelos porosos o que no están perfectamente nivelados. El agua acumulada puede filtrarse por juntas o fisuras, provocando humedad estructural.

Además, en pavimentos flotantes o laminados, puede deformar las lamas. En ambientes con poco flujo de aire, favorece también la aparición de moho.

La clave está en escurrir bien la fregona, usar la cantidad justa de agua y optar por sistemas de limpieza en seco o semi-húmedo cuando sea posible, sobre todo en suelos sensibles.

Ignorar la frecuencia de limpieza

Ignorar la frecuencia de limpieza

Otro error común es limpiar demasiado o muy poco. Ambos extremos resultan perjudiciales.

  • Limpieza insuficiente: acumula polvo, grasa y suciedad abrasiva que puede rayar el suelo al pisarse.
  • Limpieza excesiva: puede desgastar acabados protectores, especialmente si se utilizan productos desengrasantes o detergentes a diario.

Establecer una frecuencia adaptada al tipo de uso (tráfico de personas, exposición al exterior, etc.) y al tipo de pavimento es clave para conservarlo en buen estado.

Utilizar herramientas no adecuadas

Las herramientas de limpieza incorrectas también provocan daños en los pavimentos.

Algunos errores frecuentes son el uso de fregonas de baja calidad que suelen dejar restos. Los cepillos o estropajos abrasivos pueden rayar el suelo cuando lo limpiamos.

Además de ello, otro error común es el uso de máquinas rotativas sin los accesorios adecuados en función del tipo de suelo a limpiar.

También es un fallo habitual no cambiar los útiles con regularidad, lo que hace que acumulen partículas que acaban arañando la superficie.

Para evitar estos problemas, lo recomendable es:

  • Utilizar fibras suaves y microfibra.
  • Contar con maquinaria profesional en grandes superficies o suelos técnicos.
  • Asegurarse de que los discos y mopas estén siempre en buen estado.

No realizar el mantenimiento preventivo

No realizar un mantenimiento preventivo

Muchos usuarios o comunidades solo actúan cuando el pavimento ya está deteriorado. Sin embargo, el mantenimiento preventivo permite:

  • Prolongar la vida útil del suelo.
  • Evitar gastos mayores por restauraciones o sustituciones.
  • Conservar el aspecto estético original.

El mantenimiento incluye:

  • Pulido o abrillantado periódico en suelos como terrazo o mármol.
  • Reaplicación de capas protectoras (selladores, ceras) en suelos porosos.
  • Limpiezas profundas programadas para eliminar incrustaciones difíciles.

Contar con una empresa especializada como Blau-Net, que planifique y ejecute un mantenimiento profesional, es una garantía de eficiencia y resultados duraderos.

Omitir las recomendaciones del fabricante

Cada pavimento suele venir con un manual de mantenimiento que detalla qué productos y técnicas son compatibles. Ignorar estas indicaciones puede anular garantías o provocar daños difíciles de revertir.

Por ejemplo, algunos pavimentos vinílicos no toleran ceras o abrillantadores. El microcemento necesita sellados periódicos.

omitir recomendaciones del fabricante

Además de ello, el hormigón pulido requiere productos específicos que mantengan su brillo sin desgaste.

Consultar siempre al fabricante o proveedor y aplicar solo productos certificados para ese tipo de suelo evita errores costosos.

 

Evitar estos errores al limpiar pavimentos no solo ayuda a mantener los suelos limpios, sino que prolonga su vida útil, conserva su apariencia y evita deterioros innecesarios. La limpieza profesional y especializada permite adaptar los métodos y productos a cada superficie, reduciendo riesgos y asegurando un resultado óptimo.

En Blau-Net, contamos con equipos y personal especializado en la limpieza de suelos en Barcelona, tanto en oficinas como en comunidades, parkings o instalaciones industriales. Si necesitas asesoramiento o un servicio profesional adaptado a tus suelos, no dudes en contactarnos.